Tendencias en la Unión Europea, las bolsas de papel, la elección natural.

15.08.19 Two sides (www.twosides.info) una ONG que reúne miembros de la industria gráfica en pos de la  sustentabilidad, publicó hace unos día un informe sobre las ventajas que supone el uso de las bolsas de papel.

Existe una creciente preocupación en Europa por el uso excesivo de bolsas de plástico y, en particular, su contribución a la basura marina. Los países de la Unión Europea han tomado medidas al introducir prohibiciones, cargos y otras iniciativas para limitar su uso.

 

Los estudios demuestran que pueden ser la alternativa natural y ambiental a las bolsas de plástico,  ya que la sociedad está preocupada por su consumo. En los últimos años ha habido un creciente  reconocimiento del impacto que tienen los envases de un solo uso, en particular los de plástico, sobre el medio ambiente.

Hay preocupación sobre que los envases de plástico se reciclan relativamente poco (42% promedio de la UE en 2016 y solo el 14% a nivel mundial) y de que se desechan de forma irresponsable convirtiéndose en un importante contribuidor a la contaminación marina. Se ha informado ampliamente que para el año 2050 podría haber más plástico en el océano que peces.
Según Marine Litter Watch, las bolsas de compras son el séptimo artículo de basura que más se ha encontrado en las playas de Europa.
Entre 2013 y 2019, se encontró que el 3% de la basura de la playa eran bolsas de compras de plástico y el 0,2% eran bolsas de papel.
Los gobiernos actuaron para limitar su uso. “Cerca del 80% de la basura en el mar viene de la tierra. La mayor parte es de plástico. Se encontraron bolsas de plástico en los estómagos de aves marinas y ballenas varadas, por lo que es ahora obviamente el momento de actuar”. Mencionó el Comisario Europeo de Medio Ambiente, Karmenu Vella, en noviembre de 2017.
Los países de la UE deben reducir drásticamente el consumo de bolsas de plástico livianas. En 2015, la UE introdujo una legislación dirigida a las bolsas de plástico con el objetivo de reducir el promedio de consumo de bolsas por persona, desde alrededor de 200 por año a 90 para finales de 2019 y 40 bolsas por persona para 2025.
Irlanda posee un impuesto sobre las bolsas de plástico de un solo uso desde 2002 y ha visto una reducción del 95% en su uso.
Desde entonces, otros países han adoptado diversas medidas para intentar reducir su consumo, incluidas las prohibiciones parciales en Francia y Bélgica (y propuestas para Austria), cargos obligatorios (en Dinamarca, Estonia, Países Bajos, España y el Reino Unido) y compromisos voluntarios en Alemania y Finlandia.
Estas medidas han alentado a los consumidores a reutilizar sus bolsas de compras y algunos minoristas buscan alternativas al plástico tradicional, no biodegradable.
Las bolsas de papel son la alternativa más atractiva. La materia prima para las bolsas en papel es un recurso sostenible. Entre 2005 y 2015, los bosques europeos crecieron en un área del tamaño de Suiza, equivalente a 1.500 campos de fútbol todos los días.

La tasa de reciclaje de envases de papel y cartón en la UE es del 85% (58% a nivel mundial). Incluso si una bolsa de papel es descartada en forma irresponsable, debido a que es compostable naturalmente, tendrá un impacto relativamente bajo.
Contrariamente a la creencia popular, las bolsas de papel pueden ser muy robustas. El papel kraft está especialmente desarrollado para altas exigencias de embalaje. Debido a sus fibras vírgenes largas y fuertes, tiene un alto nivel de resistencia mecánica. La calidad del pegado y una construcción eficaz de los mangos añade aún más resistencia y durabilidad de la bolsa.
Según una investigación realizada por Two Sides, al 78% de consumidores en el Reino Unido les gusta el embalaje de papel y cartón porque es biodegradable, al 64% le gusta porque está hecho de fibras de madera renovables y el 48% prefieren la textura y la sensación que provocan los embalajes de papel y cartón respecto a otros materiales.

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